Seguimos colocando tiras…… poco a poco. Sin prisa pero sin pausa.

Cada tira precisa de una inclinación de bisel concreta, e incluso cada bisel va variando de ángulo según va recorriendo el casco. Por esta razón, ayuda mucho al trabajo numerar las tiras  a la altura de cada cuaderna para de esta forma cepillar en el punto concreto que previamente hemos calculado al presentar la tira sobre la anterior.

Según vamos avanzando y cerrando el casco, las tiras cada vez  serán mas cortas y no tendremos necesidad de hacer uniones. Las uniones tiene la ventaja de que nos permiten acoplar mejor las tiras en su anclaje final en proa y popa ya que acoplamos la tira al punto final de proa o popa y luego hacemos la unión cerca del centro del casco. Los acoples de proa y popa suelen ser más complejos en algunos puntos y si acoplamos en proa y luego intentamos acoplar en popa (por ejemplo) es muy posible que la tira se nos quede corta; ésta es la ventaja que nos aporta al trabajo la unión. Las uniones es mejor hacerlas con corte “a inglete” o sea  45º. Quedan más fuertes y bonitas.

Yo no veo poco estéticas las uniones, más bien al contrario : las uniones dejan ver el trabajo realizado. Eso sí, cuando realicemos estas uniones es interesante  que no estén muy cerca las unas de las otras ya que esto si que resulta poco estético. Esta es la razón por la que trabajar con tiras de distinto largo es interesante…o las vamos cortando claro!.

 

Las tiras que terminan de cerrar completamente el casco son afiladas y complejas. Es buen truco presentar la tira encima del hueco y con un lápiz trazarla por debajo; esto nos ayudará bastante a la hora de hacer un ajuste de calidad y ….bueno, casco cerrado! Este punto del trabajo es muy satisfactorio ya que podemos empezamos a intuir lo que será nuestro kayak!!

Pasamos a cepillar todo el casco ayudados por un cepillo metálico de precisión. Un cepillo pequeño de testas y un bastrén son de gran ayuda. Por suerte, cepillar el casco por fuera es más fácil que por dentro…ya llegaremos a este punto!.

Después de cepillar y antes de emprender el lijado es el momento (al menos yo lo creo así) de colocar los refuerzos de proa y de popa.

Podemos recortarlos de una pieza de madera e ir ajustándolos a la forma o (como yo prefiero hacer) cortar un conjunto de tiras finas de madera dura 1,5 a 2mm para que tengan suficiente flexibilidad y se adapten a la forma de la proa y de la popa. Las impregnamos de cola y ayudados sobre todo de cinta de embalar, las apretamos contra la proa y popa. Previamente hemos aplanado estas zonas para crearle una “cama” plana y lisa a las tiras de madera. Esto seria un refuerzo laminado.

Un buen truco es perforar las tiras en una punta y asar un pequeño cabo y atarlo para que al apretarlas con la cinta de embalar no patinen demasiado.

Una vez seco, cepillamos y damos forma a los refuerzos y empezamos a lijar. Un útil casero consistente en una tabla con unos mangos sobre la cual fijamos la lija (siempre lija de calidad con base tela) es ideal para lijar en desbaste con lija grano 80. De esta forma eliminaremos los bultos y hoyos del casco.

Volveremos a lijar empleando lijas mas finas de 100-120 ya con un corcho como soporte de la lija. Otro extraordinario y muy recomendable truco es aplicar una mano de agua después de lijar con grano 120, esto por un lado nos levantará el repelo que luego eliminaremos con lija algo más fina de 150: el agua nos delatará los restos de cola que no fuimos capaces de eliminar con la lija. Cuando el casco esté mojado, marcaremos las posibles manchas de cola con un lápiz blando para no arañar la madera, de esta forma una vez seco el casco encontraremos las manchas con facilidad para poder eliminarlas.

Ahora toca laminar!!!.

Pala de kayak surf

Estas palas, quizás poco habituales en el mundo del kayak surf, son cada vez más apreciadas por los amantes de la pala Groenlandesa que practican esta disciplina.

Disponible en:

  Laminada      Sin laminar


En la foto:
laminada

Pala sobredimensionada

También llamadas de fuerza, hacia la punta se vuelve a reducir la medida para permitir un agarre cómodo de la mano para distintas maniobras. Puede aplicarse en las palas con hombros o sin ellos.

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  Laminada      Sin laminar


En la foto:
sobredimensionada y sin hombros

Pala de tormenta

Requiere de una técnica de paleo específica que evita exponer la pala al viento deslizando el agarre de forma alternativa entre las dos hojas.

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  Laminada      Sin laminar


En la foto:
sin laminar

Pala híbrida

La diferencia principal con respecto a una pala tradicional se encuentra en el largo de la pértiga equivalente al agarre del palista con una pala europea. Muy apreciada por palistas que no quieren renunciar a una técnica de paleo “europea”.

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  Laminada      Sin laminar


En la foto:
híbrida laminada y sin hombros sin laminar

Pala sin hombros

Es muy similar en prestaciones a su hermana con hombros pero en este caso la transición entre pértiga y hoja se realiza mediante una curva muy suave sin ningún tipo de resalto.

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  Laminada      Sin laminar


En la foto:
sin hombros y con hombros

Pala con hombros

Los hombros son una transición desde la pértiga a la hoja en forma de un suave ángulo. Este agarre es cómodo y ergonómico y nos sitúa las manos en su lugar correcto, aportando control sobre la pala y la seguridad de encontrar el agarre correcto incluso bajo el agua.

Disponible

  Laminada      Sin laminar


En la foto:
laminada y sin laminar